Tal y como lo compartí con los lectores en columna de agosto 18 de 2010 a sólo unos días de iniciar la era Santos, me atreví a comparar este gobierno con el de Carlos E. Restrepo sucesor del general Rafael Reyes quien se caracterizó por su rudeza y radicalismo en el ejercicio del poder. Restrepo logró la paz entre los partidos políticos a través de la llamada unión republicana. 100 años después, luego de un gobierno radical y de mano dura como el de Uribe, Santos conforma la “Unidad Nacional” que mitiga las asperezas y crea un ambiente de tranquilidad entre los partidos aunque muchos empezando por el ex presidente no les guste.
El último Santos que ocupó el solio de Bolívar, tampoco contó con el apoyo de su antecesor, el inolvidable y respetabilísimo estadista de todos los tiempos Alfonso López Pumarejo , quien incluso lo acusaba de anti reformista , poco nacionalista y desafecto de la “ Revolución en marcha”; sin embargo, la “Gran Pausa” como se le conoce al gobierno de Eduardo Santos Montejo, tio abuelo de Juan Manuel Santos, dejó grandes logros en educación por la inspiración Santanderista que lo caracterizó, en derechos laborales como la remuneración de domingos y festivos y se ganó el título del “Proveedor de convivencia, por su talante conciliador y diplomático que por fortuna heredó su sobrino.
Hoy de alguna manera la historia se repite, con la diferencia que la revolución la tiene en Marcha Santos y es Uribe y sus amigos los que procuran la “Gran Pausa”, mientras López Pumarejo exigía un trato igual a los sindicalistas comunistas como el dado a los liberales, el ex presidente Uribe y sus amigos cuestionan que la Fiscalía haga su trabajo sin consideraciones de importancia de los sujetos procesales, mientras Alfonso López exigía mayor independencia frene a los EE.UU por razones de soberanía, el ex presidente Uribe cuestiona que hayamos normalizado las relaciones diplomáticas como lo enseña la civilización por razones de soberbia, mientras López pedía más justicia social a su sucesor quien en mi concepto lo escuchó en algunas de sus propuestas, el ex presidente Uribe trata los escándalos de corrupción de su gobierno grandes generadores de injusticia social como “Falsos positivos”.
De manera que de nuevo lo vivimos, se pone en práctica la estrategia de la Unidad Republicana (Hoy Nacional) como lo hizo Carlos E Restrepo y se enfrentan antecesor y sucesor aunque por razones no tan nobles como entonces; lo importante es que no se repita la parte en la que Colombia pierde por las mezquindades de la política y de los egos que ocupan buena parte de esa profesión, de allí que la actitud sea rodear al presidente Santos que viene poniendo mucho de su parte empezando por el mantra de “ No voy a pelear con Uribe”.
Como ciudadano me siento satisfecho del primer año de “Buen gobierno”, sin desconocer que falta poner en práctica las intenciones hechas ley, confío en que tendremos pronto indicadores de un digito en la tasa de desempleo, superaremos la economía de la Argentina en el subcontinente, lograremos un acuerdo para alcanzar la paz, reformaremos la justicia y la educación, se intentará combatir la corrupción, lograremos reparar a las víctimas y seguiremos relacionándonos con el mundo con la palabra y no a los guarapazos.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

0 comments:
Post a Comment